San Juan de Pasto

Foto: Cortesía Gobernación de Nariño. Autor: Luis Ponce.

Ilustres viajeros, extranjeros y colombianos, dicen de Pasto “la ciudad de más bellos contornos”, “el único paisaje europeo que se encuentra en Colombia”. “colcha de retazos”, y la “Ciudad sorpresa”, y conocida también como la capital teológica de Colombia.
Ciudad moderna con grandes y seguras proyecciones de desarrollo habitacional, comercial y cultural, San Juan de Pasto, Capital del departamento de Nariño, situada sobre el Valle de Atriz, en las faldas del Volcán Galeras, a 795 kilómetros, al sur occidente, de la capital de la República, con una altura sobre el nivel del mar de 2.559 metros, temperatura media de 14 grados centígrados, y un área de 1.181 kilómetros cuadrados.
Su nombre tiene origen en el nombre del pueblo indígena los Pastos, que significa Gente de tierra.
Pasto se caracteriza por sus paisajes, reservas naturales, grandes templos, talleres artesanales y centros culturales. Muestra de la cultura de la ciudad es el carnaval de negros y blancos, declarado por la Unesco, como patrimonio intangible y cultural de la humanidad, en el que propios y extraños disfrutan de un verdadero intercambio de cultura, siempre acompañado de alegría y respeto, donde el turista se considera como un pastuso más.
Desde la época de la colonia, se distingue a la ciudad por su profunda devoción hacia la fe católica, ejemplo de ello son las construcciones religiosas, de hermosa arquitectura, con acabados perfectos y pulidos realizados por manos nariñenses, considerados como verdaderas joyas arquitectónicas; además de, sus museos, bibliotecas, teatros, y centros educativos, y culturales, sus plazas, y poblaciones pintorescas aledañas a la ciudad como Tescual, Mapachico, Genoy, El Encano, Jongovito y Catambuco, sitios donde también se puede disfrutar de deliciosos platos típicos, como el cuy, el frito, tamales, empanadas de añejo, hornado, y lapingachos, entre otros.
Sus finas y hermosas artesanías en barniz y tamo, que se han transmitido tras generaciones entre sus artesanos. El barniz proviene de la resina vegetal extraída del árbol de mopa mopa, y el tamo son láminas vegetales muy delgadas extraídas de las espigas de trigo y cebada.